miércoles, 23 de mayo de 2012

No se que me pasa, pero me gusta.



 No sé cómo pudo pasar, llegó de repente casi sin darme cuenta. Fue como esos cambios de estación a lo largo del año en los que pasas de invierno la primavera y casi sin querer te das cuenta de que tiene que empezar a cambiar de ropa.

Me di cuenta un día cuando metido en medio de un atasco el coche de delante no se movía, me percaté por el cristal del coche de que el pasajero estaba dando un beso a la conductora del coche, yo en vez de hacer sonar el claxon, puse en mi rostro una sonrisa, espere solo cinco segundos y retome mi marcha.
Creo que fue ahí donde empezó todo, otro día llegué al trabajo y empecé a saludar a todo el mundo dando los buenos días y muchos de ellos me devolvieron una sonrisa . Empece a notarme raro por dentro, en mi casa empecé a dejar de enfadarme con los niños por cualquier tontería, en cambio empecé a jugar con ellos más a menudo cuando podía, los besaba cada noche al acostarse, les alababa sus virtudes y cada vez que teníamos algún altercado siempre intentamos solucionarlo haciéndoles entender que era lo que había ocurrido y cómo podíamos llegar a solventarlo. Casi sin darme cuenta como te dije anteriormente también empecé a besar más a mi mujer, y salía de mi de forma espontánea la frase “te quiero” mucho más de lo normal.
Donde antes no había más que enfado, empezó de repente a notarse una extraña sensación de paz interior, una paz que dicho sea de paso me está empezando a resultar gratificante y con la que creo que sería capaz de vivir durante mucho tiempo.
Es cierto que resulta extraño, que curiosamente en los tiempos que corren, uno empiece a notar la paz de la que comentaba. Pero lo cierto es que no voy a preocupar de si esto es raro o no, simplemente me voy a dejar llevar por el momento y a disfrutar de el.

Entre otras cosas, me he dado cuenta de que si das a los demás una sonrisa, buenas palabras, un poco de ayuda cuando lo necesitan o simplemente un abrazo verdadero(te sorprendería la energía que transmite un simple abrazo). Toda esa energía positiva te es devuelta por lo demás incluso sin que ellos se den cuenta. Y a su vez tu les trasmites este germen, que hace que ellos también se sientan un poco mejor.

Sé que todo esto puede resultar un poco digamos “ñoño” o hasta cierto punto estúpido. Pero como te he dicho antes no me preocupa, a mí de momento me está funcionando, así que mientras funcione yo lo disfrutare.

Te doy un consejo, tu haz luego con el lo que quieras. Mi consejo es: Empieza a tratar a los demás, mejor de lo que te gustaría que te trataran a ti, hazlo sin esperar nada, de forma desinteresada y sin darle importancia (de verdad que no cuesta esfuerzo) y veras como poco a poco empezaras a recoger los frutos de esa conducta, con la amistad de los que te rodean. Eso te alimentara y te servirá para ver la vida con el cristal del color que tu quieras. Intentalo … total que puedes perder.

Gracias y hasta pronto.


3 comentarios:

  1. La verdad, es que todos tendríamos que ver la vida de esa forma,nos iría mejor las cosas y disfrutariamos a tope de ella, al fin y al cobo eso es lo que te llevas, porque el tiempo pasa y pasa para todos.
    Continua escribiendo de ese modo. Me encanta.

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